La prestigiosa agencia Bloomberg ha divulgado la historia de la viróloga puertomontina María Inés Barría, quien lideró un proyecto internacional para desarrollar anticuerpos contra el hantavirus. Este estudio logró identificar anticuerpos monoclonales que eliminaban la infección pulmonar en modelos animales, pero la investigación quedó en pausa tras la pandemia de COVID-19 debido a la falta de financiamiento.
La investigación comenzó en 2014, uniendo esfuerzos de expertos chilenos y colaboradores de instituciones como los Rocky Mountain Laboratories de Estados Unidos y el Instituto Robert Koch de Alemania. El enfoque del estudio se centró en analizar la respuesta inmune de sobrevivientes del virus, utilizando muestras de sangre para identificar anticuerpos capaces de neutralizar la enfermedad.
Uno de los hitos del proyecto ocurrió en 2016, cuando el equipo observó resultados prometedores en el laboratorio de inmunovirología de la Universidad de Concepción. En 2018, se publicaron resultados que identificaron dos anticuerpos monoclonales con capacidad de neutralizar el hantavirus Andes, y uno de ellos logró eliminar completamente la infección en modelos animales, abriendo la puerta a ensayos clínicos en humanos.

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Sin embargo, el avance hacia la siguiente fase requería una inversión cercana a los siete millones de dólares, una cifra que no pudo ser obtenida. La pandemia desvió recursos y prioridades científicas a nivel global. Según Barría, el principal impedimento para continuar la investigación es el financiamiento, y si se obtiene apoyo económico, el proyecto podría retomar su avance en un plazo de 12 a 24 meses.
Actualmente, María Inés Barría lleva a cabo investigaciones en la Universidad San Sebastián de Puerto Montt, centradas en la respuesta inmune de pacientes y la duración de los anticuerpos asociados al hantavirus. El interés internacional por el virus ha resurgido recientemente, especialmente tras un brote vinculado al crucero MV Hondius, donde más de ocho personas resultaron infectadas, lo que ha generado preocupación entre la comunidad científica.
La cepa Andes del hantavirus es particularmente preocupante, ya que es la única variante conocida con capacidad de transmisión entre personas. Según el Ministerio de Salud, en 2026 Chile ha registrado 39 casos de hantavirus y 13 fallecidos asociados a la enfermedad. Actualmente no hay vacuna ni tratamiento específico, aunque el diagnóstico temprano puede aumentar considerablemente las posibilidades de supervivencia.

