Ricardo Meruane, conocido por su participación en el Festival de Viña, ha transformado un fracaso viral en un negocio exitoso al tallar nóctulos, pequeñas figuras de madera. Desde su pasión por el tallado, Meruane ha logrado vender más de 200 piezas en Chile. A pesar de su inicio como un chiste incomprendido, el nóctulo se ha convertido en un fenómeno en redes sociales, generando memes y análisis sociológicos, lo que ha revitalizado su carrera en el humor.
El proceso de creación del nóctulo es artesanal. Meruane elige cuidadosamente bloques de raulí, utiliza herramientas de carpintería y se asegura de que cada figura sea única. “Es todo a mano. Se parecen todos, pero no hay ninguno igual a otro”, comenta el humorista. La idea de comercializar el nóctulo surgió de su deseo de retomar el tallado en madera, una actividad que había disfrutado desde joven.

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El primer nóctulo que talló se vendió rápidamente, dando paso a una creciente demanda a través de Instagram. “No tendré gaviota, pero mi nóctulo está en más de 200 casas en todo Chile”, bromea. Esta popularidad se ha visto impulsada por el renacimiento del chiste original en plataformas como TikTok y podcasts, donde jóvenes redescubren su humor.
Hoy en día, la audiencia de Meruane es diversa, abarcando tanto a seguidores que lo han acompañado por décadas como a nuevos fans atraídos por el fenómeno del nóctulo. Su éxito en redes sociales ha aumentado su presencia en shows y eventos, consolidándolo como “el rey del chiste a largo plazo” en la cultura pop chilena.

