Ucrania ha llevado a cabo su mayor ataque con drones contra Moscú desde el inicio del conflicto, lanzando más de 500 artefactos no tripulados en la noche del 17 de mayo de 2026. Este ataque ha dejado un saldo de al menos tres muertos y quince heridos en la región, según informaron las autoridades locales. La ofensiva se considera uno de los ataques más masivos desde que comenzó la guerra en febrero de 2022.
Las defensas aéreas rusas afirmaron haber derribado un total de 556 drones en más de una docena de regiones, incluyendo la capital. El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, reportó que una mujer falleció tras el impacto de un dron en una vivienda y que otro hombre se encuentra atrapado bajo los escombros.

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El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, añadió que entre los heridos se encontraban principalmente empleados de una refinería, donde se registraron múltiples impactos. A raíz de estos ataques, las autoridades aeronáuticas decidieron detener temporalmente el funcionamiento de los cuatro aeropuertos internacionales de Moscú, debido a los restos de drones derribados que cayeron en sus cercanías.
Este ataque se enmarca en la serie de represalias que Ucrania ha llevado a cabo contra Rusia, buscando golpear objetivos estratégicos en respuesta a los bombardeos diarios sobre su territorio. Aunque Moscú ha sido blanco de ataques en el pasado, estos son menos frecuentes, dado que se encuentra a más de 400 kilómetros de la frontera ucraniana. La reanudación de los bombardeos por ambas partes se produjo tras el fin de una tregua negociada por Estados Unidos para conmemorar el final de la Segunda Guerra Mundial.

