La diálisis tradicional deja un vacío crítico al no poder eliminar las toxinas más pesadas de la sangre, lo que contribuye a una alta tasa de mortalidad cardiovascular. A pesar de los avances médicos, la mortalidad en la población en hemodiálisis convencional en Chile sigue siendo alarmantemente elevada, incluso superando a algunos tipos de cáncer.
Para enfrentar este problema, surge la Hemodiafiltración de Alto Volumen (HvHDF) como una alternativa efectiva. Este tratamiento no solo mejora la depuración de la sangre, sino que también reduce drásticamente el riesgo de muerte cardiovascular y disminuye las hospitalizaciones. La clave está en su capacidad para eliminar toxinas medianas y grandes, al infundir continuamente un líquido de sustitución ultrapuro.

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Sin embargo, la HvHDF requiere que los pacientes cumplan con ciertos perfiles de salud para acceder al tratamiento. Los grupos prioritarios incluyen niños y jóvenes en crecimiento, pacientes que no toleran la diálisis común, aquellos con complicaciones crónicas y casos especiales de alto riesgo, como mujeres embarazadas en diálisis.
El Dr. Cristian Pedreros, Nefrólogo del Hospital Las Higueras de Talcahuano, señala que esta tecnología cambia el paradigma en Chile, ya que permite una depuración profunda y masiva de la sangre. Se estima que entre el 10% y el 12% de la población en diálisis crónica en Chile podría beneficiarse de este tratamiento, lo que representa entre 2,500 y 3,100 pacientes a nivel nacional.

