Hayden Davis, el custodio de los 110 millones de dólares relacionados con el token $LIBRA, ha roto el silencio sobre el escándalo que ha dejado a miles de inversores en la incertidumbre. Según Davis, este capital no es de su propiedad, sino que pertenece a los inversores que confiaron en el proyecto promocionado por el presidente Javier Milei antes de su colapso.
El dinero se encuentra en billeteras de criptomonedas y es administrado por un fideicomiso conocido como Libra Trust, establecido en noviembre pasado. Este fideicomiso fue creado como parte de una estrategia judicial para evitar demandas en tribunales de Argentina y Nueva York. El capital es considerado la carta de negociación de Davis, quien ha admitido que lo usará para protegerse y tratar de revivir el proyecto original.

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Desde que el dinero comenzó a moverse, han surgido diversas transacciones. En los primeros movimientos, se realizó una transferencia de 2.300 dólares a otra red de criptomonedas llamada NEAR, seguida de un cambio de criptomonedas que implicó casi 58 millones de dólares. Esto ha generado preocupación entre los inversores, quienes se preguntan si alguna vez podrán recuperar sus fondos.
El Libra Trust tiene planes de comenzar a distribuir los fondos a los damnificados antes del primer aniversario de su creación, lo que significa que los pagos podrían comenzar antes de noviembre de este año. Actualmente, hay 71 empresas que han presentado proyectos para acceder a esta financiación, aunque no se han ofrecido detalles sobre cuánto dinero se destinará a cada una ni cuándo se realizarán los pagos.

