Diego Alejandro Soto Montero, apodado el “profanador de tumbas”, cumplirá su condena de 450 días de reclusión menor en libertad, luego de ser condenado por vandalizar el mausoleo del expresidente Salvador Allende y ultrajar cadáveres en el Cementerio General de Recoleta. La decisión se basa en los requisitos establecidos por la Ley N°18.216, que permite la remisión condicional de penas corporales.
El caso cobró notoriedad en mayo de 2025, cuando Soto publicó un video en redes sociales donde se le veía patinando sobre el mausoleo y manipulando el cráneo de un difunto. Las imágenes, que se volvieron virales, mostraban cómo el condenado realizaba actos de vandalismo, causando daños significativos a la infraestructura del lugar.

Pronóstico de ríos atmosféricos en Chile para junio 2026
Durante el juicio, el tribunal determinó que Soto había cometido tres delitos: alteración o daño de monumentos nacionales, ultraje de sepultura y ultraje de cadáver. La jueza María Alejandra Cruz Vial, del 3° Juzgado de Garantía de Santiago, impuso una condena que incluye la suspensión de cargos y oficios públicos, además de una multa de dos Unidades Tributarias Mensuales (UTM) por el daño causado.
Con la remisión condicional, Soto estará bajo control administrativo y deberá asistir al Centro de Reinserción Social de Gendarmería de Chile durante el período de su condena. El tribunal también eximió al condenado del pago de costas judiciales tras aceptar el procedimiento abreviado. Esta decisión ha generado controversia y debate en la sociedad sobre el tratamiento de delitos de esta naturaleza.

