El desempleo femenino en Chile ha alcanzado una preocupante tasa del 10%, una cifra que refleja el impacto de la digitalización en sectores tradicionalmente ocupados por mujeres, como la banca y las comunicaciones. Cada año, más mujeres ingresan a la fuerza laboral, pero la inteligencia artificial y la automatización están reduciendo las oportunidades laborales en estos rubros. Este cambio está forzando a muchas a reinventarse en empleos no relacionados con sus carreras previas.
Entre las afectadas se encuentra Silvia Villarroel, quien fue cesante a los 58 años tras 15 años en la banca. Ella relata que la digitalización había hecho su trabajo obsoleto y que, a pesar de su experiencia, se enfrentó a un mercado laboral hostil. En 2024, cerraron 41 oficinas bancarias en la Región Metropolitana, y desde 2020, han cerrado 486 sucursales, lo que evidencia el impacto de la automatización.

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El desafío es aún mayor para las mujeres que buscan empleo. Según el Observatorio del Contexto Económico, la cantidad de mujeres empleadas en el sector financiero disminuyó de 117,029 en 2025 a 94,979 en 2026. Villarroel, tras perder su trabajo, se vio obligada a aceptar un puesto de telemarketing que no cumplía con sus expectativas laborales, lo que afectó su salud mental.
A pesar de la adversidad, algunas mujeres están explorando nuevas oportunidades en sectores como la minería y la construcción, donde las condiciones laborales son más favorables. Sin embargo, Villarroel todavía anhela encontrar un empleo en su rubro original y expresa su resignación ante la realidad del desempleo femenino en Chile.

