Javier Olivares se encuentra en el centro de la controversia tras denunciar una agresión física durante un evento en Olmué. El exanimador de Mekano, quien llegó al evento sin invitación, fue atacado por dos individuos que le propinaron un golpe y varias patadas, lo que lo llevó a ser atendido en el Hospital de Limache por lesiones leves. Sin embargo, la versión de los testigos y del Club Deportivo Amateur Montevideo contradice su relato, sugiriendo que el diputado estaba bajo los efectos del alcohol y que su conducta provocó la reacción de otros asistentes.
El club informó que Olivares fue el responsable de agredir a una mujer en el evento, lo que generó que su cónyuge le respondiera de manera violenta. Según la versión del club, el diputado y su equipo también agredieron a la persona que lo golpeó, lo que añade más confusión a un incidente ya de por sí complicado. Este nuevo episodio revive el historial polémico del comunicador, quien ya había tenido conflictos durante su paso por el programa juvenil Mekano.

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Olivares, quien asumió la conducción del programa tras la salida de José Miguel Viñuela, no logró adaptarse bien al equipo y cultivó enemistades con varios de sus compañeros, incluyendo al director del programa, Álex Hernández. Este conflicto fue recordado en el libro El diario íntimo de Mekano, crónica de un fenómeno, donde se menciona que Olivares se sentía incómodo y no seguía instrucciones, lo que terminó por generar roces entre él y el equipo de producción.
Además, se rescata un incidente anterior en el que ambos, Olivares y Hernández, habrían llegado a los golpes en un confuso episodio en el estacionamiento de Mega. A pesar de las diversas versiones sobre su relación, la mayoría de sus excompañeros coinciden en que trabajar con él era complicado. La situación actual de Olivares solo parece añadir más leña al fuego de un pasado cargado de conflictos.

