La disputa judicial por el patrimonio del empresario Jaime Santa Cruz ha tomado un nuevo rumbo, con informes económicos que complican aún más la situación familiar. A seis años de su fallecimiento, sus nietos han demandado a sus tíos y primos, alegando un perjuicio económico que asciende a más de US$298 millones, derivado de un supuesto esquema de vaciamiento patrimonial.
El conflicto se originó en agosto de 2020, cuando los hermanos Camila, Manuela, Jacinta y Francisco Roa Santa Cruz solicitaron la apertura del testamento de su abuelo. En su demanda, alegaron haber sido excluidos deliberadamente de los negocios familiares y de una planificación tributaria que favoreció a otros miembros de la familia, específicamente a sus tíos y primos.

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La defensa de los demandados ha presentado auditorías que contradicen las afirmaciones de los Roa Santa Cruz. Un informe de KPMG concluyó que las transformaciones societarias se realizaron con un ánimo oneroso, lo que descarta las acusaciones de simulación y muestra que los traspasos de propiedad fueron legítimos. Esta información se suma a un análisis realizado por Butelmann Consultores, que estima que el patrimonio efectivo de Jaime Santa Cruz, de no haber sido por las transferencias, habría sido significativamente mayor.
A medida que avanza el proceso judicial, las tensiones familiares continúan en aumento, poniendo de manifiesto las complejidades de las herencias en conglomerados económicos. La situación resalta la necesidad de claridad y transparencia en la gestión de patrimonios familiares, especialmente en casos donde el capital está en juego y las relaciones personales se ven afectadas.
El resultado de este caso podría sentar un precedente importante en la gestión de herencias en Chile, y la resolución se espera con gran atención tanto por las partes involucradas como por el público en general.

