Durante trabajos de remodelación en una casa en Las Condes, albañiles encontraron una bolsa de tela repleta de joyas ocultas en una pared. Este hallazgo ha desatado una serie de eventos legales, ya que el hijo de la propietaria fallecida ha presentado una querella por el delito de hurto por hallazgo. La propiedad perteneció a Elba Retamales Saavedra, quien falleció en mayo de 2024, y las joyas encontradas se estima tienen un valor cercano a los 300 millones de pesos.
El descubrimiento ocurrió en septiembre del año pasado, cuando los trabajadores, al retirar muebles empotrados, detectaron una abertura en la pared. En su interior hallaron una bolsa que contenía un importante número de joyas, las cuales, según la familia, pertenecían a Elba Retamales y habían sido ocultadas por ella debido a su temor a los robos.

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El hijo de la fallecida, Jorge Reyes, recordó que anteriormente la vivienda había sido víctima de un robo, lo que había llevado a la familia a asumir que las joyas también habían sido sustraídas. El anticuario que realizó la remodelación se comunicó con Reyes para informarle sobre el hallazgo y su arrepentimiento por la intención inicial de repartir las joyas con su ayudante.
Las joyas han sido tasadas en un valor de 300 millones de pesos, incluyendo aproximadamente 40 monedas de oro acuñadas en Chile. La familia ha decidido tomar acciones legales no solo contra el ayudante del anticuario, sino también contra un tasador y el actual propietario de la vivienda, por tener conocimiento del hallazgo sin informar a las autoridades. Este caso ha generado gran interés mediático y ha puesto de relieve la importancia de la ética en el manejo de bienes encontrados.

