Una investigación liderada por el Hospital Clínico Universidad de Chile ha abierto una nueva alternativa para aliviar el dolor menstrual sin recurrir a fármacos. El estudio, dirigido por el doctor Valentín Manríquez, comprobó que la estimulación transcutánea del nervio tibial puede reducir significativamente el dolor asociado a la dismenorrea primaria en adolescentes, mostrando una eficacia comparable a tratamientos farmacológicos como el ácido mefenámico.
La dismenorrea primaria, que se refiere al dolor pélvico durante la menstruación, afecta entre el 40% y el 90% de las mujeres en edad reproductiva. En casos severos, este malestar puede limitar actividades cotidianas, afectando la asistencia a clases y el desarrollo normal de la vida diaria. La nueva técnica utiliza un equipo TENS con electrodos colocados en el pie para estimular el nervio tibial posterior, que está conectado con raíces sacras involucradas en la inervación de órganos del piso pélvico.

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Según el doctor Manríquez, esta terapia no interviene directamente en el útero, sino que modula la forma en que el sistema nervioso interpreta la señal del dolor. Uno de los principales beneficios de esta terapia es su carácter no invasivo, accesible y autoaplicable, sin efectos adversos conocidos, lo que la convierte en una opción especialmente relevante para pacientes que no pueden utilizar antiinflamatorios o anticonceptivos.
Los resultados del estudio son prometedores; pacientes con dolor severo, aproximadamente 9 en una escala de 1 a 10, lograron disminuir sus molestias a niveles leves, alrededor de 2, mejorando notablemente su calidad de vida. El equipo investigador ahora proyecta avanzar en la aplicación de esta técnica para tratar el dolor pélvico crónico asociado a la endometriosis.

