Universidad de Chile ha definido su prioridad de refuerzo para el próximo semestre: la incorporación de un defensa central. Esta decisión surge ante la inminente salida de Bianneider Tamayo a préstamo en Unión Española, lo que deja a la U en la necesidad de buscar un reemplazo especializado en la zaga.
La situación se agrava con las recientes lesiones de sus dos centrales titulares, Nicolás Ramírez y Matías Zaldivia, quienes no pudieron participar en el último partido contra Cobresal. En su ausencia, el entrenador Fernando Gago se vio obligado a recurrir a Franco Calderón y Tamayo, lo que ha puesto de manifiesto la urgencia de un nuevo fichaje.

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Además, el equipo se encuentra en un mini parón debido a la suspensión de su partido contra O’Higgins, lo que les brinda un tiempo valioso para planificar estos cambios. El joven Agustín Korn ha sido llamado como alternativa, pero la necesidad de un refuerzo más sólido es evidente.
Por otro lado, la U también está considerando otros puestos a reforzar, como el lateral izquierdo, donde el nombre de Maximiliano Olivera ha surgido como posible fichaje para sustituir a Felipe Salomoni, quien no cuenta con el agrado de Gago y ocupa un cupo de extranjero. Así, el enfoque inmediato se centra en conseguir un defensa central antes del cierre del mercado de fichajes en junio-julio.
En resumen, Universidad de Chile se enfrenta a un periodo crucial en el que debe realizar fichajes estratégicos para fortalecer su plantilla y enfrentar de mejor manera el segundo semestre de la temporada.

