Los empresarios argentinos Hugo y Mariano Jinkis, implicados en el caso FIFA Gate, han decidido entregarse a las autoridades en Estados Unidos para negociar un acuerdo. Este desarrollo se produce más de diez años después de que estallara el escándalo que ha sacudido al fútbol mundial, y que ha dejado huellas profundas en la organización del deporte en Sudamérica.
Sergio Jadue, ex presidente de la ANFP, ha sido una figura central en este caso, admitiendo haber recibido sobornos a cambio de la adjudicación irregular de derechos de transmisión de torneos importantes. En 2016, Jadue confesó ante la justicia estadounidense su participación en un esquema de corrupción que afectó a instituciones como FIFA y Conmebol.

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La reciente entrega de los Jinkis, quienes habían estado prófugos, marca un giro significativo en la investigación. Según reportes de The New York Times, los empresarios viajaron a Nueva York desde Buenos Aires con la intención de colaborar con los fiscales federales de Brooklyn. Este movimiento podría representar una victoria para las autoridades que han luchado por desentrañar la compleja red de corrupción en el fútbol.
La llegada de los Jinkis a EE.UU. es considerada como un paso adelante en un caso que había perdido impulso debido a múltiples apelaciones. Los fiscales han mantenido que los Jinkis son piezas clave en el esquema de sobornos que ha afectado a varios dirigentes sudamericanos, incluido Jadue, en la obtención de derechos de televisión de torneos como la Copa América.
Este desarrollo podría tener repercusiones significativas en el futuro de Jadue, cuyo caso ha sufrido múltiples retrasos, siendo la última vez en octubre de 2023, cuando su sentencia fue nuevamente postergada. La situación sigue siendo tensa y el desenlace de estas negociaciones podría ofrecer nuevos insights sobre la corrupción en el fútbol.

