Roberto Sánchez, candidato presidencial de Juntos por el Perú, se perfila como un fuerte contendiente en las elecciones del 2026, buscando repetir el triunfo de su predecesor, Pedro Castillo. En la primera vuelta, Sánchez ganó en las regiones andinas, donde Castillo había logrado su victoria en 2021. “Ha llegado el momento de la verdadera refundación de la patria”, ha declarado el aspirante de izquierda, quien se enfrenta a Keiko Fujimori en la segunda vuelta programada para el 7 de junio. Ambos candidatos obtuvieron el apoyo en 11 regiones, pero sus bases de votantes son marcadamente diferentes: Fujimori en las provincias costeras y Sánchez en las andinas.
A medida que se acerca el balotaje, los sondeos muestran un empate técnico entre los dos candidatos. Sánchez ha logrado capturar el apoyo de sectores que previamente apoyaron a Castillo, especialmente en el sur, donde la violencia relacionada con la represión de protestas ha dejado un sentimiento de resentimiento hacia los políticos de Lima. “El escenario es algo similar al 2021”, explica el periodista Fernando Vivas, resaltando la polarización entre la derecha y la izquierda en Perú, así como el clivaje entre Lima y las regiones.

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Uno de los pilares de la campaña de Sánchez es la liberación de Castillo, a quien considera una víctima de un “complot golpista”. Además, ha prometido recuperar el gobierno “para el pueblo” y crear una nueva Constitución. Sin embargo, sus posturas han generado inquietud en los mercados financieros, especialmente por sus discrepancias con Julio Velarde, presidente del Banco Central. A pesar de esto, Sánchez ha afirmado que mantendrá la autonomía del banco y busca un diálogo constructivo con Velarde.
Nacido en 1969 en Huaral, Sánchez tiene una trayectoria en psicología y gestión pública. Durante el gobierno de Castillo, fue ministro de Turismo y Comercio Exterior, siendo el único miembro del gabinete que sobrevivió a los constantes cambios. Sin embargo, su camino hacia el balotaje no está exento de controversias, incluyendo un auto de enjuiciamiento por un presunto desvío de fondos del partido que podría complicar su campaña en los días previos a la segunda vuelta.

