El presidente ruso, Vladímir Putin, abandonó China este miércoles tras cancelar la habitual rueda de prensa que ofrece después de sus visitas al extranjero, debido a la falta de resultados tangibles de su viaje.
Putin y el líder chino, Xi Jinping, suscribieron una declaración conjunta en la que pidieron diálogo en Irán y condenaron los ataques de EE.UU. e Israel. Sin embargo, Moscú no logró los objetivos que había planteado, según informó la agencia de noticias EFE.

El ingenioso obituario que se volvió viral en redes sociales
A pesar de la firma de una veintena de acuerdos, no se alcanzó un acuerdo sobre el incremento de las exportaciones de petróleo y gas hacia China, ni se concretó el tendido del gasoducto a través de Mongolia, conocido como “Fuerza de Siberia-2”. Aun así, Moscú enfatiza que existe un “entendimiento”.
El Kremlin insistió en la disposición de Rusia para garantizar un suministro seguro e ininterrumpido de hidrocarburos y carbón, especialmente ahora que el estrecho de Ormuz ha bloqueado parte de las importaciones chinas de gas licuado. Además, el Gobierno ruso anunció planes para ampliar proyectos energéticos conjuntos con China, aunque no especificó detalles.
En el ámbito político, Rusia reafirmó su apoyo al principio de Una sola China y la reunificación con Taiwán, mientras que China respaldó la eliminación de las raíces del conflicto en Ucrania, lo que implica la oposición a la expansión de la OTAN cerca de la frontera rusa. Putin, quien se refirió a Xi como “amigo”, planea regresar a China en noviembre para la cumbre de APEC.

