Diego Soto Montero, apodado el “profanador de tumbas”, ha sido condenado en un juicio abreviado por tres delitos: ultraje de cadáver, ultraje de sepultura y daños a monumentos nacionales. A pesar de la gravedad de sus acciones, la sentencia le permitirá cumplir su pena en libertad, gracias a su aceptación de responsabilidad y su irreprochable conducta anterior. La decisión se da un año después de que se hicieran virales los videos donde se le veía realizando actos vandálicos en el Cementerio General de Recoleta. La condena impuesta consiste en 450 días de reclusión, aunque Soto no pasará tiempo en prisión. En su lugar, deberá firmar y asistir periódicamente a un Centro de Reinserción Social de Gendarmería de Chile. Durante el juicio, la Fiscalía había solicitado casi seis años de cárcel, pero tras aceptar el procedimiento abreviado, la pena fue reducida significativamente. Los hechos que llevaron a su condena incluyen la profanación de la tumba del expresidente Salvador Allende, donde Soto no solo hizo skate, sino que también sustrajo un cráneo humano de un cadáver. Las imágenes de estos actos causaron indignación en la sociedad y llevaron a la apertura de una causa judicial que culminó en su condena. Además de la pena de reclusión, Soto también enfrenta una multa de 2 UTM y la suspensión de cargos públicos durante el tiempo que dure su pena. Sin embargo, al haber pasado más de dos meses en prisión preventiva, se consideró que ya había cumplido con la multa, y fue eximido de las costas del juicio, dado que su aceptación del procedimiento abreviado ahorró al Estado costos adicionales.


