El Servicio de Salud del Maule (SSM) ha presentado su último balance epidemiológico sobre la circulación de virus respiratorios en la región. Según el análisis de la Red de Vigilancia, no se han reportado comportamientos inusuales en las tasas de incidencia ni en las características de los agentes infecciosos circulantes. La positividad global alcanzó su punto máximo en la Semana Epidemiológica 11, con un 41,94%, y desde entonces ha mostrado una tendencia a la baja.
La asesora de epidemiología del SSM, Eva Casanova, indicó que en semanas posteriores se ha registrado un descenso gradual, con una positividad que llegó al 33,5% en la Semana Epidemiológica 15. Aunque se observaron dos alzas leves en la curva, la última semana muestra una menor positividad en comparación con las dos semanas anteriores, con un 11% menos que en el mismo periodo de 2025.
En cuanto a los virus detectados, el rinovirus sigue siendo el más prevalente, aunque ha disminuido en relación con la semana anterior. La Influenza A ocupa el segundo lugar, representando el 15,68% de los casos positivos en la última semana epidemiológica, un aumento respecto al 8,65% de la semana anterior, pero muy por debajo del 56,35% registrado en 2025.
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El grupo etario más afectado por estos virus es el de niños entre 5 y 14 años. Casanova aseguró que no se ha observado un comportamiento inusual en los indicadores de Vigilancia Epidemiológica, lo que incluye la Vigilancia Centinela de enfermedad tipo Influenza (ETI) y el comportamiento de la circulación viral. Además, se enfatiza que no se han detectado formas inusuales de transmisibilidad ni virulencia que sugieran un potencial pandémico.
La red de vigilancia en la región opera a plena capacidad a través de tres centros en la Atención Primaria de Salud (APS), lo que permite un diagnóstico preciso del virus circulante. Se recomienda a la población, especialmente a los grupos vulnerables, que acudan a los vacunatorios para recibir protección específica a través de las vacunas.
Entre las medidas de autocuidado se destacan la vacunación al día, el lavado frecuente de manos, el uso de mascarillas en lugares cerrados y la ventilación constante de espacios cerrados. Estas acciones son fundamentales para mitigar el riesgo de contagio y proteger a la comunidad.

