Un nuevo estudio internacional advierte que el virus chikungunya, transmitido por mosquitos, podría expandirse hacia zonas templadas de Europa a lo largo de este siglo debido al cambio climático. Investigadores de la Universidad de Medicina Tradicional China de Zhejiang en Hangzhou han analizado datos que sugieren que América del Norte y Europa podrían convertirse en focos de contagio, especialmente si las condiciones climáticas continúan favoreciendo su propagación.
Hasta el momento, el chikungunya no es endémico en Europa ni en Norteamérica, con casos limitados a viajeros que regresan de regiones tropicales. Sin embargo, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades reporta aproximadamente 33,000 casos sintomáticos en 2026, la mayoría en Sudamérica. Se estima que para el año 2100, el virus podría extenderse considerablemente, alterando la salud pública en estas regiones.

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El chikungunya, causado por un virus del género Aedes, provoca síntomas como fiebre alta, dolor muscular y erupciones cutáneas. La reciente mutación del virus lo ha hecho más compatible con el mosquito tigre asiático, Aedes albopictus, que tolera mejor las bajas temperaturas. Esto permite que el virus se propague hacia áreas anteriormente consideradas demasiado frías para su transmisión.
Los investigadores instan a los funcionarios de salud pública a prepararse para futuros brotes, sugiriendo la implementación de sistemas de monitoreo de mosquitos y medidas de salud adecuadas para el año 2040. Aunque no hay motivo para el pánico, es esencial que se tomen medidas proactivas para controlar la propagación de esta enfermedad tropical en regiones que no han sido históricamente afectadas.

