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El carbono negro: un peligro que acelera el deshielo en Chile

El carbono negro afecta glaciares en Chile, acelerando el deshielo y poniendo en riesgo reservas de agua.

El carbono negro ya está alterando silenciosamente la nieve y los glaciares de la cordillera chilena. Investigaciones lideradas por Francisco Cereceda-Balic advierten que este contaminante acelera el deshielo andino, afecta la salud humana y amenaza reservas hídricas clave para Chile central.

A más de 3 mil metros de altura, en plena cordillera de los Andes, la nieve de Portillo parece intacta, pero en realidad está siendo afectada por uno de los contaminantes climáticos más peligrosos del planeta: el carbono negro. Estas partículas microscópicas, generadas por la combustión diésel, industrias, incendios forestales y calefacción a leña, se depositan sobre glaciares y nieve, alterando el equilibrio térmico de ecosistemas clave para el agua en Chile.

Cuando el carbono negro se acumula sobre la nieve, oscurece la superficie y reduce su capacidad de reflejar radiación solar. Esto provoca que la nieve absorba más calor, acelerando así el deshielo glaciar. Este fenómeno es especialmente preocupante en Chile central, donde gran parte de las reservas hídricas dependen de glaciares andinos.

Francisco Cereceda-Balic, director del Centro de Tecnologías Ambientales (CETAM), ha investigado durante más de veinte años cómo el carbono negro se transporta y deposita en ecosistemas sensibles. Sus investigaciones han permitido desarrollar metodologías para medir el carbono negro en nieve y mantener uno de los monitoreos continuos más extensos del país en alta montaña.

El carbono negro no solo tiene efectos climáticos; también forma parte del material particulado fino PM2.5, que está asociado a enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Por esta razón, se considera un contaminante doblemente crítico: acelera el calentamiento global y afecta directamente la salud humana.

Gran parte de estas investigaciones se realizan en el refugio científico NUNATAK-1, instalado en Portillo, donde el CETAM monitorea aerosoles y carbono negro en tiempo real. Este trabajo ha posicionado al centro chileno como un referente internacional en monitoreo atmosférico avanzado y química de aerosoles.

Estos hallazgos serán parte central del Black Carbon International Workshop, que reunirá a especialistas de Chile y Europa el 8 y 9 de junio en Valparaíso para discutir nuevas tecnologías de monitoreo y estrategias de mitigación del carbono negro. El evento incluirá conferencias de Cereceda y expertos en aerosoles, además de una visita técnica al laboratorio NUNATAK-1, donde los asistentes podrán observar cómo este contaminante ya está alterando el ritmo del deshielo en la cordillera chilena.

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