La radiación solar, al ingresar a través de las ventanas a nuestra casa u oficina, también nos afecta con los rayos UV. Cuando sales a la playa o disfrutas de una tarde al aire libre, probablemente piensas en usar bloqueador solar. Sin embargo, al estar en casa o cerca de una ventana, es vital también considerar la radiación ultravioleta.
La radiación UV no es visible ni se siente, lo que permite que nos expongamos sin darnos cuenta, incluso en días frescos o nublados. Esta radiación se clasifica en tres tipos principales: UVA, UVB y UVC. La capa de ozono filtra casi toda la radiación UVC, pero parte de la UVA y UVB llega a la superficie terrestre. Es importante destacar que la UVA puede penetrar en espacios cerrados.
Aunque la nubosidad puede disminuir la radiación solar, no elimina la exposición UV. En días nublados, el índice UV puede mantenerse alto, y superficies como agua, arena o nieve pueden reflejarla, aumentando la dosis recibida. Además, el ozono juega un papel clave, ya que si hay menos ozono en la atmósfera, más radiación UV puede llegar a la superficie.

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Es crucial entender que estamos expuestos a radiación UV dentro de casa u oficina, especialmente si pasamos mucho tiempo cerca de ventanas. Aunque las ventanas comunes bloquean la mayor parte de los rayos UVB, no bloquean toda la radiación UVA. Esto significa que, aunque no sintamos que la piel se quema, sí existe una exposición acumulativa a radiación UVA, lo que puede llevar a problemas de salud a largo plazo.
La radiación UV es necesaria en pequeñas cantidades para la producción de vitamina D, esencial para la salud de los huesos y músculos. Sin embargo, la exposición excesiva puede causar quemaduras solares, daño en el ADN, y aumentar el riesgo de distintos tipos de cáncer de piel, como melanoma y carcinoma basocelular.
En Chile, la Dirección Meteorológica recuerda que la radiación UV varía según la región. En el norte, los valores suelen ser más altos, mientras que en el sur tienden a ser más moderados. Aun así, protegerse de la radiación UV debe ser un hábito, especialmente entre las 11:00 y 15:00 horas, cuando alcanza su máximo. Se recomienda usar ropa protectora, sombreros y protector solar de amplio espectro.
Finalmente, es crucial considerar la protección incluso si pasamos muchas horas junto a una ventana en casa, oficina o automóvil. La conciencia sobre la radiación UV es clave para cuidar nuestra salud y prevenir daños a largo plazo.

