Cortar el trozo de fruta con hongos o visiblemente deteriorada no es suficiente para prevenir una intoxicación alimentaria. Es necesario descartar toda la fruta, ya que las esporas y las micotoxinas contaminan toda la pieza, incluso si no son visibles a simple vista.
Los expertos, como Nicolás Sastré, un microbiólogo con experiencia en microbiología diagnóstica, advierten que aunque la fruta parezca en buen estado después de cortar la parte dañada, el hongo ya se ha diseminado por toda ella. Por lo tanto, consumirla representa un riesgo para la salud, especialmente para personas mayores de 60 años.

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Sastré también recomienda medidas de precaución al manejar frutas dañadas, como usar un cubrebocas y evitar manipularlas en exceso. Además, sugiere aplicar ozono en el hogar para desinfectar cualquier espora suspendida y minimizar el riesgo de intoxicación alimentaria.
Los estudios científicos revelan que la pudrición bacteriana del cogollo es una de las enfermedades más frecuentes en los cultivos de piña, y se transmite fácilmente a través del agua, el suelo o insectos. Esta afección puede hacer que la fruta se torne de un color camel o pardo y desprenda un mal olor, lo que indica una contaminación que no se puede revertir simplemente cortando la parte visible.
En conclusión, es fundamental estar informado sobre los riesgos asociados con el consumo de frutas dañadas. Descartar la fruta afectada no solo es una recomendación, sino una medida necesaria para proteger la salud y prevenir posibles intoxicaciones alimentarias.

