Este 21 de mayo, Chile conmemora 147 años de los combates navales de Iquique y Punta Gruesa, decisivos en la Guerra del Pacífico. Arturo Prat, héroe nacional chileno, perdió la vida tras arengar a su tripulación con la famosa frase “¡Al abordaje, muchachos!” y saltar al Huáscar. La Guerra del Pacífico se desató por conflictos en la zona del salitre, llevando a Chile a declarar la guerra a Perú y Bolivia en 1879. La Campaña Marítima fue crucial, destacando los combates navales de Iquique y Punta Gruesa, donde la Esmeralda se hundió y la Covadonga destruyó la Independencia.
Todo Chile sabe que este día es feriado, pero muchos quizás desconocen el motivo detrás de este día festivo. Fue en ese histórico día en que Arturo Prat perdió la vida en combate, después de arengar a su tripulación. Esta heroica acción elevó su figura a la categoría de héroe nacional, convirtiéndose además en una inspiración para la Armada de Chile.
En una época donde el salitre era considerado como “el oro blanco”, ejercer el control de la zona era un asunto de interés nacional para los países que limitaban con dicho territorio. Cabe recordar que, antes de la Guerra del Pacífico, el territorio chileno llegaba hasta el paralelo 24° de latitud sur. Hasta Tarapacá era Perú, y una buena parte de la actual región de Antofagasta pertenecía a Bolivia.

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Pese a un acuerdo existente entre la Compañía de Salitre y Ferrocarril de Antofagasta y el gobierno boliviano, en 1878, el presidente Hilarión Daza ordenó aumentar los tributos a la empresa. En consecuencia, el gobierno de Daza ordenó rematar la compañía, detonando la ocupación militar chilena de Antofagasta. Tras el fracaso de la mediación peruana y otras acciones, Chile declaró la guerra a ambos países el 5 de abril de 1879.
Durante la Campaña Marítima, el control del mar era esencial para lograr el triunfo. A las siete de la mañana del 21 de mayo, llegaron al puerto de Iquique los buques de la Escuadra peruana, lo que dio inicio a la batalla. A pesar de la desigualdad en el combate, Prat arengó a su tripulación para mantener el bloqueo a toda costa. La Esmeralda terminó hundiéndose tras una ofensiva del barco peruano, y aunque los sobrevivientes fueron rescatados, la historia de heroísmo quedó grabada en la memoria nacional.
Unos días después, gran parte de la población se llenó de orgullo. Los ciudadanos se sintieron inspirados por el heroísmo de los marinos, generando un sentimiento de unidad nacional que impulsó un esfuerzo colectivo para lograr la victoria en el conflicto. La Guerra del Pacífico culminó formalmente en 1883 con el fin de la resistencia peruana.

