El caso de la pequeña Isidora, quien falleció tras caer desde el piso 11 de un edificio en Las Condes, ha tomado un giro judicial inesperado. La Corte de Apelaciones de Santiago ha decretado prisión preventiva para su padre, Jorge Constanzo, tras recalificar el hecho de un cuasidelito a homicidio por omisión mediante dolo eventual. El tribunal argumentó que existió una clara “indiferencia en el cuidado” de la menor por parte del progenitor.
En medio de este complicado escenario, la defensa de Constanzo ha intentado desestimar la gravedad de las acusaciones, centrándose en la instalación de las mallas de seguridad en el departamento. El abogado defensor, Cristian Santander, sostuvo que el padre había colocado estas protecciones, aunque solo en el sector del living-comedor y la terraza, ya que ese era el lugar donde la niña jugaba con mayor frecuencia.

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La defensa ha trasladado parte de la responsabilidad a la madre de Isidora, Gloria Ortiz. Se alega que Ortiz recibió un video de las mallas instaladas y no hizo ningún cuestionamiento sobre la falta de protección en el resto de las habitaciones. “No hubo ningún cuestionamiento por parte de la madre”, enfatizó el abogado, sugiriendo que ella “perfectamente pudo haber pedido” más información sobre la seguridad total del inmueble.
Además, el abogado argumentó que el acuerdo previo del Juzgado de Familia, que exigía condiciones de seguridad, estaba redactado en términos generales y sin peticiones específicas. Santander también apuntó que Constanzo “rara vez” llevaba a la niña a ese domicilio y que, desde un punto de vista legal, la ausencia de mallas constituye un “riesgo permitido”, ya que no existe una obligación legislativa que exija la instalación de estas estructuras en los edificios.

