Un atentado frustrado en La Araucanía dejó un saldo trágico. La tarde del 19 de mayo, en Temucuicui, un grupo intentó interceptar un camión que transitaba por el camino rural que une Barros Arana con Nueva Imperial. El conductor, al no detenerse, atropelló a uno de los presuntos atacantes, identificado como A.A.Q.H., quien era un “sujeto de interés de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM)” y trabajaba como psicólogo en el Programa de Salud Mental del Hospital Intercultural Makewe, en Padre de las Casas.
Este incidente no es aislado, ya que el hombre fallecido se suma a otros personajes vinculados a agrupaciones radicales que han tenido roles en el Estado. Por ejemplo, el vocero de la CAM, Juan Pichún Collonao, también había sido contratado por la Municipalidad de Traiguén a pesar de su condena por participación en ataques incendiarios. Otro caso es el de Rodrigo Huenchullán, quien, a pesar de tener condenas por incendio y amenazas, estuvo empleado en la Municipalidad de Ercilla.
El día del atentado frustrado, Carabineros y personal del Ejército se movilizaron al lugar, donde el conductor del camión fue reconocido como víctima por la Fiscalía. La emboscada fue realizada por integrantes de la CAM, según fuentes consultadas por **El Líbero**. Este tipo de incidentes ha generado una creciente preocupación en la región, donde se han registrado múltiples atentados en los últimos días.
La fiscal vocera de La Araucanía, Nelly Marabolí, relató que el conductor del camión había presentado una denuncia detallando cómo fue interceptado por sujetos armados en la Ruta S488, quienes intentaron obligarlo a detenerse. Ante la amenaza, el conductor decidió continuar su marcha, lo que resultó en el atropello del hombre vinculado a la CAM. Este evento refleja la tensión persistente en la región y los riesgos asociados con las actividades de estas agrupaciones radicales.


