Cuando se trata de tener conversaciones difíciles, muchas personas tienden a postergar el diálogo, especialmente si se trata de alguien cercano. Sin embargo, evitar estas interacciones puede complicar aún más la situación a largo plazo. Por ello, especialistas han compartido consejos para facilitar estos diálogos y mantener una comunicación efectiva.
1. Elegir el momento y el lugar adecuado es crucial. Según John Caughlin, profesor de comunicación en la Universidad de Illinois, es recomendable llevar a cabo la conversación en un ambiente privado y en un momento en que las tensiones sean menores. Matt Abrahams, de la Escuela de Negocios de Stanford, también sugiere que es mejor hacerlo en persona para poder leer las señales no verbales, lo cual es difícil en una llamada telefónica.

Cubanos se preparan ante posibles tensiones con EE.UU.
Además, Jefferson Fischer, especialista en comunicación, aconseja considerar lugares exteriores para tener la conversación. Esto puede ayudar a que ambos se sientan más cómodos, permitiendo pausas para relajarse si la situación se intensifica.
2. Transmitir previamente que será una conversación importante. Fischer sugiere utilizar una “frase de advertencia” al agendar el encuentro. Expresiones como “me gustaría hablar sobre algo que me preocupa” pueden ayudar a que la otra persona no se sienta a la defensiva. Además, ofrecer un breve adelanto sobre el tema a tratar puede aliviar la incertidumbre.
3. Mantener la calma y un mensaje claro es fundamental. Abrahams recomienda organizar las ideas y tener un objetivo de tres partes: lo que se quiere que la otra persona sepa, lo que se desea que sienta y lo que se espera que haga. Si las tensiones aumentan, el parafraseo puede ser una herramienta útil para demostrar que se está escuchando a la otra persona. Después de la conversación, es importante agradecer a la persona por estar dispuesta a hablar y, si no se llega a un consenso, dejar abierta la posibilidad de retomar el tema más adelante.

