Colossal Biosciences, conocida por sus intentos de resucitar especies extintas, ha anunciado el desarrollo de huevos artificiales diseñados para incubar aves desaparecidas hace miles de años. En un comunicado emitido recientemente, la compañía destacó que esta tecnología podría ser utilizada para “desextinguir” especies como el moa gigante del sur de Nueva Zelanda, un ave que alcanzaba casi los tres metros de altura y que se extinguió en el siglo XV debido a la caza y la destrucción de su hábitat. Los científicos de la empresa expresan su entusiasmo, afirmando que “este invento lo cambia absolutamente todo” y que “las posibilidades que ofrece son infinitas”.
La nueva plataforma de incubación pionera desarrollada por Colossal permite el desarrollo completo de un embrión aviar sin necesidad de cáscara biológica. Hasta ahora, la tecnología ha sido probada con polluelos de gallina, y según los informes, los primeros animales nacidos en este sistema son sanos y funcionales. Beth Shapiro, directora científica de la compañía, describe esta estructura como una forma de “gestación subrogada” para embriones creados a partir de genes de animales extintos o en peligro de extinción. Este avance podría ser crucial para el desarrollo de embriones de especies como el moa, cuyos huevos eran significativamente más grandes que los de otras aves.

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Sin embargo, la comunidad científica ha expresado escepticismo respecto a los logros de Colossal. Muchos científicos han criticado la falta de detalles técnicos y la ausencia de revisión por pares de sus afirmaciones. Louise Johnson, bióloga evolutiva, subraya que sin la publicación de un artículo revisado, es difícil formar una opinión fundamentada sobre los avances de la empresa. Además, Carles Lalueza-Fox, investigador del Instituto de Biología Evolutiva, ha señalado que hay una mezcla de avances científicos y publicidad engañosa en los anuncios de Colossal.
A pesar de las críticas, Colossal Biosciences continúa trabajando con un equipo de genetistas en la tarea de rescatar y manipular genes de especies extintas. La empresa se ha convertido en un referente en el campo de la desextinción, prometiendo llevar a cabo proyectos ambiciosos en el futuro, como el nacimiento de un mamut lanudo para 2028. Sin embargo, los expertos advierten que es esencial establecer un equilibrio entre la innovación científica y la transparencia, para evitar caer en la trampa de la publicidad engañosa.

