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Aumentan problemas oculares en invierno: Conjuntivitis y ojo seco

El frío y la calefacción agravan problemas visuales como conjuntivitis y ojo seco en invierno.

El frío, la calefacción y los virus respiratorios pueden afectar la salud ocular más de lo que muchas personas imaginan. Especialistas advierten sobre el aumento de conjuntivitis, ojo seco y blefaritis durante el invierno.

Cuando bajan las temperaturas, la mayoría de las personas piensa en resfríos, gripe o congestión nasal. Sin embargo, los ojos también suelen resentirse durante esta época. El aire seco de las estufas, la menor ventilación en espacios cerrados y la circulación de virus respiratorios crean el escenario perfecto para que aumenten molestias como irritación, lagrimeo, sensación de arenilla y enrojecimiento ocular.

Según explica Katherina Pavani, académica de Tecnología Médica mención Oftalmología de la Universidad Andrés Bello, durante esta época se incrementan las consultas por conjuntivitis viral, síndrome de ojo seco y blefaritis. La calefacción disminuye la humedad ambiental y eso altera la lubricación natural del ojo. Muchas personas comienzan a sentir ardor, picazón o visión borrosa transitoria, especialmente quienes pasan varias horas en ambientes cerrados.

La transmisión de la conjuntivitis viral ocurre principalmente a través de las manos y de objetos contaminados. Por eso, medidas simples como lavarse las manos con frecuencia, no tocarse los ojos y evitar compartir maquillaje, toallas o lentes pueden marcar una diferencia importante.

Pavani advierte además sobre un error común: automedicarse con gotas oftálmicas sin indicación profesional. Algunas de estas soluciones pueden empeorar la irritación o enmascarar infecciones que requieren otro tipo de tratamiento.

Los especialistas recomiendan ventilar diariamente los espacios, incluso en días fríos, evitar recibir directamente el aire de estufas o calefactores y usar lágrimas artificiales cuando exista sensación persistente de sequedad. Asimismo, es crucial consultar con un oftalmólogo si aparecen secreciones, dolor, sensibilidad a la luz o molestias que no mejoran después de algunos días.

Aunque muchas afecciones oculares de invierno parecen menores, ignorarlas puede prolongar el malestar y favorecer complicaciones.

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