Un alarmante estudio revela que el 80% de las familias chilenas ya no puede arrendar. Esta situación ha llevado a que muchos se enfrenten a la difícil decisión de buscar alternativas de vivienda o incluso salir de las ciudades en busca de opciones más asequibles.
El informe destaca que el mercado de arrendamiento ha sufrido cambios significativos en los últimos años, afectando a un gran número de hogares. Las alzas en los precios de los arriendos han hecho que muchas familias se vean obligadas a reconsiderar sus opciones de vivienda.
Además, se señala que la crisis económica y la falta de políticas adecuadas para regular este sector han contribuido a la precarización de la situación habitacional en el país. Las familias enfrentan, cada vez más, la dificultad de encontrar un lugar donde vivir que se ajuste a su presupuesto.
El estudio también hace un llamado a las autoridades para que se implementen medidas que permitan mejorar el acceso a la vivienda y se regule el mercado de arriendos. Es fundamental actuar para garantizar que todos los chilenos tengan un hogar digno y accesible.


