Los expertos advierten que los ordenadores cuánticos están más cerca que nunca. Se estima que el _Q-Day_, la fecha en la que la computación cuántica podrá descifrar claves de cifrado comunes, podría ocurrir antes de lo que muchos anticipaban. Google ha señalado que para 2029, estos dispositivos podrían ser capaces de hackear sistemas cifrados, lo que representa una amenaza significativa para la seguridad de datos en internet.
Michele Mosca, cofundador de la empresa de ciberseguridad evolutionQ, explica que el _Q-Day_ es el momento en que un ordenador cuántico tendrá suficiente capacidad para quebrar la criptografía convencional. Esto significaría que transacciones financieras, correos electrónicos y datos sensibles quedarían expuestos a ataques. Mosca enfatiza que este cambio drástico podría ocurrir de manera repentina, afectando a la seguridad de millones de usuarios.

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Además, se cree que adversarios maliciosos ya están recopilando datos cifrados con la intención de realizar ataques de “cosechar ahora, descifrar después”. Esto implica que la información robada se almacenaría hasta que los ordenadores cuánticos estén disponibles para su descifrado. La urgencia para que gobiernos y empresas se preparen es evidente, ya que la mayoría aún no cuenta con un plan adecuado para enfrentar esta nueva realidad.
El Quantum Threat Timeline Report sugiere que un ordenador cuántico relevante para la ciberseguridad podría ser una realidad en los próximos 10 a 15 años. Sin embargo, más del 90% de las empresas actualmente carecen de una hoja de ruta para abordar las amenazas cuánticas. Los costos de no prepararse podrían ser devastadores, con el potencial de desencadenar crisis económicas significativas. La Casa Blanca ha recomendado que las entidades se preparen para la criptografía poscuántica para 2035, pero el tiempo apremia.
Mientras tanto, innovaciones como la criptografía de claves cuánticas están en desarrollo, ofreciendo un enfoque más seguro basado en leyes físicas. Sin embargo, la implementación de estas tecnologías presenta desafíos, especialmente para dispositivos biomédicos que son vulnerables a ataques. La comunidad de ciberseguridad debe actuar con rapidez, ya que la amenaza cuántica podría ser más inminente de lo que muchos creen.

