Hoy se conmemora el Día Mundial de la Hipertensión, una enfermedad silenciosa que afecta a más del 30% de la población chilena, según la OMS. Aunque tradicionalmente asociada a la edad, ahora afecta a jóvenes, con influencia genética y estilo de vida. Chile lidera el consumo de sal y obesidad en la región, factores clave junto al sedentarismo y estrés. El diagnóstico precoz es esencial para evitar graves consecuencias como infartos o accidentes cerebrovasculares.
La presión arterial alta no duele ni avisa y eso la convierte en una de las enfermedades más peligrosas. En Chile, más del 30% de la población sufre de hipertensión arterial, lo que significa que 1 de cada 3 adultos padece esta patología. Esta condición se mantiene como uno de los principales factores de riesgo para sufrir accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal y enfermedades del corazón.

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El Dr. Javier Gárate, cardiólogo, señala que hoy se observa una mayor frecuencia de hipertensión en pacientes jóvenes, especialmente en aquellos entre 15 y 29 años. Esto es consecuencia de una mezcla crítica de genética y estilo de vida. En Chile, el escenario es complejo, ya que se registra uno de los consumos de sal más altos y una de las tasas de obesidad más altas de Sudamérica.
Es crucial entender que la hipertensión puede afectar a cualquier persona, sin importar su edad. Desde las sociedades médicas se recomienda que la toma de la presión debe hacerse periódicamente a partir de los 3 años. Detectar y manejar la hipertensión de manera temprana es fundamental para cuidar la salud del niño y del futuro adulto. Sin tratamiento, las consecuencias son graves, pudiendo derivar en infarto o accidente cerebrovascular. La presión arterial elevada de forma sostenida daña las arterias y obliga al corazón a trabajar más de lo que debería.
En conclusión, detectar la hipertensión a tiempo y adoptar un estilo de vida saludable son pasos vitales para prevenir complicaciones. Tener un tensiómetro en casa y medir la presión de forma regular es recomendable, especialmente para quienes ya tienen diagnóstico o factores de riesgo.

