Tatooine, el mítico planeta de Star Wars, ha dejado de ser solo un producto de la ciencia ficción para convertirse en una posibilidad real. Un equipo de astrónomos de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW) ha anunciado el descubrimiento de 27 candidatos a planetas circumbinarios, que orbitan alrededor de dos estrellas. Este hallazgo, publicado en la revista científica Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, podría transformar nuestra comprensión sobre la diversidad planetaria.
Hasta el momento, la comunidad astronómica ha registrado más de 6000 exoplanetas, la mayoría de los cuales orbitan una sola estrella. Sin embargo, los sistemas circumbinarios eran considerados una rareza, con solo 18 confirmados oficialmente. Según Margo Thornton, autora principal del estudio, la mayoría de nuestro conocimiento actual sobre los planetas está sesgado por el método de búsqueda utilizado, que se ha centrado en los más fáciles de detectar.
El método tradicional de detección de exoplanetas, conocido como el tránsito, se basa en observar la caída del brillo de una estrella cuando un planeta pasa frente a ella. Este método puede ser ineficaz si el planeta tiene una órbita irregular. Para superar este desafío, el equipo australiano aplicó la técnica de precesión apsidal, que monitorea cambios sutiles en el calendario de eclipses de sistemas binarios. Cuando los cambios no se pueden explicar por la relatividad general o la física estelar, los científicos podrían inferir que una masa externa, posiblemente un planeta, está alterando el movimiento de las estrellas.

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Utilizando datos del telescopio espacial TESS de la NASA, los investigadores analizaron 1590 sistemas binarios y encontraron 27 señales prometedoras. Ben Montet, coautor del estudio, expresó su entusiasmo y destacó que ahora pueden comenzar el emocionante trabajo de determinar cuáles son realmente planetas. La variedad de estos candidatos es notable, con masas que van desde la de Neptuno hasta más de diez veces la masa de Júpiter, y distancias que oscilan entre 650 y 18000 años luz de la Tierra.
Este descubrimiento no solo amplía el número de mundos conocidos, sino que también invita a la reflexión sobre la posibilidad de vida en otros lugares del universo. Más de la mitad de las estrellas en el cosmos son parte de sistemas binarios o múltiples, lo que sugiere que hemos explorado solo una parte de la diversidad planetaria. El equipo de la UNSW ya se prepara para la siguiente etapa del proceso, que involucra el uso del telescopio anglo-australiano para confirmar la naturaleza planetaria de los candidatos y descartar la presencia de otros cuerpos celestes.
Finalmente, el optimismo del equipo es palpable, ya que la búsqueda de planetas circumbinarios podría llevar a la identificación de mundos habitables. Margo Thornton enfatiza que entender la diversidad de otros mundos es un primer paso crucial para responder a la pregunta existencial de si estamos solos en el universo.

