La alimentación podría influir mucho más de lo que se cree en la salud mental. Según especialistas, ciertos nutrientes cumplen un rol clave en el funcionamiento del cerebro y podrían ayudar a mejorar la respuesta a los tratamientos de salud mental.
De acuerdo al doctor en Farmacología y director técnico de Newscience Chile, Miguel Copaja Soto, el cerebro necesita sustancias que él compara con “ladrillos” para responder de mejor manera a los tratamientos. Estos nutrientes son esenciales para el correcto funcionamiento del órgano.

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Entre los nutrientes más relevantes, el doctor destacó el Omega-3, especialmente el DHA, por su rol estructural en el cerebro y su asociación con la memoria y la agilidad mental. Además, subrayó la importancia de los probióticos, ya que el equilibrio de la microbiota intestinal influye en el eje intestino-cerebro.
Alimentos ricos en Omega-3 incluyen el salmón, las sardinas, el atún, nueces, semillas de chía, semillas de linaza, palta y aceite de oliva. En cuanto a fuentes de probióticos, se mencionan el yogur, kéfir, chucrut, kimchi, miso, tempeh, kombucha y pepinillos fermentados.
“No se trata de reemplazar los medicamentos, sino de apoyar al cuerpo a través de una alimentación funcional que le permita funcionar mejor”, señaló Copaja. También advirtió sobre la importancia de elegir suplementos con certificaciones de calidad, ya que más del 20% de los productos vendidos en mercados informales presenta irregularidades, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

