El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que ha “aniquilado por completo” la Armada de Irán, reduciéndola a “pequeñas embarcaciones con una ametralladora a bordo”. Sin embargo, estas “pequeñas embarcaciones” —conocidas como la “flota mosquito”— han demostrado ser un dolor de cabeza para el régimen estadounidense, generando graves perturbaciones en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más vitales del mundo. Expertos creen que este accionar busca perjudicar la economía global y presionar a Washington para que abandone su enfrentamiento con Teherán.
La flota mosquito fue creada en la década de 1980, durante la guerra entre Irán e Irak, cuando el conflicto se extendió al golfo Pérsico. Con la intervención de Estados Unidos para proteger el transporte de petróleo, la armada convencional de Irán sufrió pérdidas significativas. Así, las pequeñas embarcaciones se convirtieron en una estrategia para contrarrestar potencias navales superiores. Según Saeid Golkar, profesor asociado de la Universidad de Tennessee, la flota no está diseñada para el combate naval tradicional, sino para “acosar, abrumar, confundir y perturbar” el tráfico marítimo.

El ingenioso obituario que se volvió viral en redes sociales
Las tácticas de esta flota incluyen disparos cercanos a buques comerciales, colocación de minas y ataques en enjambre desde múltiples direcciones. Estas lanchas rápidas, equipadas con ametralladoras y misiles, son asequibles y fáciles de reemplazar, lo que permite a Irán amenazar a buques comerciales y militares a un costo relativamente bajo. La flota puede operar en las sombras, haciendo que su tamaño exacto sea incierto, con estimaciones que varían entre 500 y más de 1,000 embarcaciones.
El tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz ha caído drásticamente, alcanzando solo el 8% del promedio habitual. Esto ha contribuido a una crisis en el suministro de petróleo, llevando los precios del crudo a niveles casi históricos. A pesar de un breve repunte en la actividad tras un alto el fuego el 8 de abril, la situación se revertió rápidamente debido a nuevas sanciones impuestas por EE.UU. Los ataques continúan, complicando aún más la situación en la región.

