El uso prolongado de ibuprofeno puede acarrear severos riesgos para la salud. Un reciente estudio ha alertado sobre el creciente consumo de este medicamento de venta libre en el Reino Unido, impulsado por el colapso del sistema de salud y la dificultad para acceder a tratamientos adecuados. Muchos adultos, especialmente aquellos con artritis y dolor articular, están recurriendo al ibuprofeno sin ser plenamente conscientes de sus efectos secundarios. En muchos casos, este fármaco se compra sin receta, lo que puede llevar a un uso irresponsable y peligroso.
El académico de la Universidad de Essex, Anthony Paul Smith, advierte que el ibuprofeno, aunque ofrece un alivio temporal frente a la inflamación, no aborda los problemas estructurales de condiciones como la osteoartritis. Esto puede crear una falsa sensación de seguridad entre los pacientes, quienes creen que están manejando su dolor de manera efectiva.

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El informe detalla varios peligros sistémicos asociados al uso prolongado del ibuprofeno. Estos incluyen irritación y hemorragias estomacales, daño renal y complicaciones cardiovasculares. Particularmente en pacientes mayores de 65 años, el riesgo aumenta considerablemente, especialmente si se combinan con otros medicamentos para la presión arterial, diabetes o anticoagulantes.
Los expertos recomiendan que el ibuprofeno se utilice con cautela, en dosis bajas y bajo supervisión médica. Además, sugieren que se consideren alternativas más seguras, como el ejercicio físico y la fisioterapia, que han demostrado ser eficaces para el manejo del dolor articular y la mejora de la calidad de vida.

