Los avances terapéuticos en obesidad deben ir acompañados de formación profesional, diagnóstico adecuado y un seguimiento a largo plazo, según el presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), Diego Bellido. Durante el XVII Curso Avanzado en Obesidad, que reunió a cerca de 200 especialistas, se destacó la importancia de un enfoque multidisciplinario y libre de estigmas en el tratamiento.
Bellido enfatizó que “el tratamiento de la obesidad no puede plantearse como una intervención puntual”, sino como un proceso continuo que requiere acompañamiento y evaluación periódica. En el curso, los especialistas discutieron la inversión necesaria en prevención primaria y secundaria, concluyendo que ambas son “necesarias y complementarias” para abordar esta compleja enfermedad.

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Uno de los ejes principales abordados fue el análisis de los agonistas del receptor GLP-1 y nuevas terapias incretínicas, que han transformado el tratamiento de la obesidad. Sin embargo, se subrayó que su uso debe integrarse en un modelo clínico estructurado, con intervenciones sobre alimentación, actividad física y salud metabólica.
La discusión también incluyó las mejores estrategias nutricionales, donde se debatió entre la dieta cetogénica y la mediterránea. Ambas pueden ser efectivas, pero requieren supervisión y adaptación a cada paciente. Además, “el ejercicio es otro pilar fundamental”, con un enfoque en un “entrenamiento inteligente” que priorice la calidad sobre la cantidad.
Finalmente, el curso resaltó la necesidad de cambiar el diálogo en torno a la obesidad, promoviendo una comunicación más respetuosa y centrada en la persona. Para SEEDO, la obesidad es una “enfermedad compleja” influenciada por múltiples factores, lo que exige un enfoque integral y libre de estigmas en su tratamiento.

