Los profesionales de la salud mental han utilizado ampliamente las entrevistas de diagnóstico para identificar afecciones como la ansiedad, el trastorno bipolar y la depresión en adultos. Sin embargo, una nueva investigación dirigida por la Universidad McMaster (Canadá) sugiere que este método, considerado durante mucho tiempo como el “estándar de oro”, puede no ser tan consistente como se pensaba anteriormente.
El metaanálisis, publicado en ‘JAMA Network Open’, revela que las entrevistas diagnósticas estandarizadas presentan una consistencia moderada cuando se evalúa a la misma persona más de una vez. En algunos casos, se identificaron diagnósticos diferentes en individuos cuyas entrevistas se repitieron con pocos días de diferencia. Esta variabilidad también depende del tipo de trastorno que se evalúe.

Nuevo ventilador mecánico mejora atención del SAMU en San Fernando
La conclusión del estudio es preocupante, ya que los diagnósticos inconsistentes pueden llevar a tratamientos inapropiados, ya sean excesivos o insuficientes, lo que resalta la necesidad de mejorar las herramientas de diagnóstico y de ser más cautelosos al basarse en una sola entrevista para definir los trastornos psiquiátricos. La autora principal, Laura Duncan, subraya que “estas entrevistas no son tan fiables ni consistentes como mucha gente cree”.
El estudio encontró que las entrevistas diagnósticas eran más consistentes para los trastornos por consumo de sustancias que para muchos trastornos mentales. Esto puede deberse a que las afecciones como la ansiedad y la depresión son experiencias más subjetivas, lo que invita a los profesionales a reconsiderar el uso de estas entrevistas como el único criterio de evaluación.
Finalmente, los investigadores sugieren que un diagnóstico fiable probablemente requiera combinar herramientas estandarizadas con un entendimiento más profundo sobre la evolución y complejidad de los trastornos, lo que podría influir en la fiabilidad de la evaluación.

