La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y su cuidado es esencial, especialmente en verano. La doctora Ana Molina, dermatóloga, recomienda incluir en la dieta tres alimentos congelados que pueden ayudar a mantener una piel radiante. Estos son: frutos rojos, vegetales verdes y pescados grasos.
Los frutos rojos, como frambuesas, arándanos y moras, conservan todos sus antioxidantes tras su congelación. Estos compuestos son cruciales para combatir el estrés oxidativo en la piel, lo que se traduce en menos envejecimiento y un aspecto más juvenil.
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En cuanto a los vegetales verdes, la doctora menciona que el brócoli, espinacas, ajo y cebolla congelados tienen un alto perfil nutricional que se potencia con la congelación. Estudios han demostrado que las verduras congeladas pueden contener más vitamina C y polifenoles que las frescas después de varios días en el refrigerador.
Por último, el pescado azul y marisco, como el salmón y los camarones, son excelentes fuentes de proteínas y ácidos grasos omega-3, que ayudan a mantener la barrera cutánea y reducen la inflamación. La doctora Molina también señala la importancia de la preparación de estos alimentos, recomendando evitar salsas industriales y optar por aliños simples con aceite de oliva virgen extra, hierbas y especias para maximizar sus beneficios.

