Los investigadores médicos buscan hoy en día formas de prevenir las enfermedades antes de que se desarrollen, mejorando la calidad de vida saludable hasta su final natural en la vejez. Hablamos con una figura destacada en este campo sobre cómo las técnicas de vanguardia, las células iPS e incluso la IA están contribuyendo a los avances en la salud humana.
Nos acercamos poco a poco a un futuro en el que mantenerse sano hasta el final de la vida podría convertirse en una realidad para todos. Dispositivos portátiles, como los relojes inteligentes, ya pueden monitorizar de forma continua el ritmo cardíaco, el sueño y otros datos biométricos. La inteligencia artificial es capaz de analizar ese flujo de información para detectar posibles riesgos en etapas tempranas, permitiendo modificar hábitos de vida y buscar tratamiento antes de que aparezcan los síntomas.
Las células madre pluripotentes inducidas (iPS) se crean reprogramando células normales, como las de la piel o la sangre, mediante la introducción de genes. Han pasado ya 20 años desde que el profesor Yamanaka Shin’ya, de la Universidad de Kioto, lograra crear células iPS en ratones en 2006. Actualmente, investigadores y compañías farmacéuticas de todo el mundo compiten por convertir ese descubrimiento en tratamientos reales capaces de restaurar funciones corporales perdidas a causa de enfermedades o lesiones.
El profesor Kawakami Eiryō, de la Universidad de Chiba, ha llevado a cabo investigaciones que combinan métodos matemáticos y científicos, incluyendo la IA y el aprendizaje automático. Su enfoque se basa en el análisis de datos, cuestionando si las decisiones terapéuticas deben depender únicamente de la experiencia de los médicos. Kawakami también es director del Proyecto Especial de Medicina Predictiva en el instituto Riken, donde busca prevenir enfermedades mediante el uso de IA y ciencias médicas.
Además, en junio de 2022, un grupo de investigación liderado por Epistra, una empresa emergente de Tokio, anunció el desarrollo de un sistema de optimización que utiliza IA para identificar las mejores condiciones de cultivo de células iPS. Esta innovación está transformando el proceso de cultivo celular, que anteriormente dependía de la experiencia de investigadores veteranos, y permitiendo una producción más eficiente de células de alta calidad.
La investigación en torno a los organoides, cultivos de tejido tridimensional, también ha avanzado significativamente. Estos modelos de enfermedades permiten estudiar de cerca la aparición y progresión de distintos trastornos, facilitando el descubrimiento de fármacos adaptados a la fisiología de cada paciente. La combinación de organoides y análisis de imágenes por IA está impulsando la medicina personalizada.
Kawakami enfatiza que, aunque la IA tiene capacidades de procesamiento superiores, los seres humanos seguirán siendo responsables de dirigir el proceso. La interacción física con el entorno y el aprendizaje mediante prueba y error deben seguir recayendo en los humanos, mientras la IA se encargará de realizar predicciones basadas en datos complejos. Así, se espera un futuro en el que no solo se traten las enfermedades, sino que las personas puedan vivir de forma saludable hasta el final de sus vidas.


