El gobierno de Perú ha declarado una emergencia sanitaria debido a un complejo brote de sarampión originado en la región de Puno, que se ha diseminado hacia las principales ciudades del país. Esta medida afecta a Lima Metropolitana y a varias regiones, incluyendo Arequipa, Cusco, Huancavelica, y Tacna, así como a la provincia constitucional del Callao.
La decisión fue anunciada por el viceministro de Salud Pública, Henry Rebaza Iparraguirre, quien explicó que el objetivo de esta declaratoria es intensificar la vacunación de las personas vulnerables y prevenir un aumento en los casos de sarampión. Hasta la fecha, se han reportado 257 casos de sarampión en Puno, aunque no se han registrado otros casos en regiones vecinas.

La resonancia magnética, clave en complicaciones neurológicas del cáncer
Rebaza Iparraguirre detalló que con la emergencia se busca reforzar las brigadas de vacunación, otorgando más recursos para aumentar la cantidad de enfermeras y brigadistas. “Estamos focalizando el tema del brote en Puno, pero también abarcamos las cinco regiones aledañas para prevenir una posible diseminación”, añadió.
La situación actual ha llevado a las autoridades a actuar con rapidez, implementando una cobertura geográfica para garantizar la salud pública. Con esta declaratoria, el gobierno peruano espera poder contener el brote y proteger a la población más susceptible al sarampión.

