Péter Magyar, el nuevo primer ministro de Hungría, ha generado un gran revuelo al publicar videos en Facebook mostrando la lujosa vida de Viktor Orbán. Las imágenes, que muestran la opulenta residencia oficial de Orbán en el Castillo de Buda y dos ministerios, han capturado la atención de una nación que ha vivido bajo el régimen del exlíder por más de 16 años.
Las habitaciones, decoradas de manera ostentosa, han despertado tanto ira como satisfacción entre los húngaros. Muchos ven en estas revelaciones una oportunidad para recuperar la dignidad perdida tras años de autocracia y arbitrariedad. Uno de los videos llegó a recibir ocho millones de visitas en un solo día, un reflejo del interés que la población tiene en el derrocado régimen.

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Durante la ceremonia de juramento, Magyar enfatizó su deseo de establecer un cambio sistémico en la sociedad húngara, buscando reconciliar a una población dividida. Anunció el “Día del Cambio de Sistema”, un evento simbólico que marca un regreso a la libertad de prensa en el Parlamento, donde los periodistas ahora pueden informar sin restricciones.
El nuevo gabinete está compuesto en su mayoría por expertos reconocidos, y uno de los primeros anuncios fue una exhaustiva investigación sobre el gasto público. Magyar también se comprometió a instaurar prácticas democráticas que han sido comunes en otros países de la UE, pero que en Hungría son vistas como una revolución: independencia del poder judicial, diálogo con la sociedad civil y un sistema electoral justo.
En un paso hacia la transparencia, Magyar ha prometido una drástica reducción de su salario, a diferencia de Orbán, quien era conocido por recibir uno de los salarios más altos de Europa en relación con el ingreso medio nacional. Esto simboliza un nuevo enfoque hacia la moralidad y la justicia en la política húngara, que muchos esperan sea un cambio duradero.

