Un reciente estudio liderado por investigadores de la Universitat Rovira i Virgili ha demostrado que la temperatura juega un papel crucial en la **transmisión de virus** a través de aerosoles. Al toser o estornudar, se expulsan partículas microscópicas que pueden portar enfermedades respiratorias como la gripe o la COVID-19. Entender cómo se dispersan estas nubes de partículas en el aire es fundamental para controlar la propagación de patógenos, y este nuevo análisis añade una dimensión importante al estudio de su dinámica.
Los resultados indican que **la diferencia entre la temperatura del aire exhalado y la del ambiente** afecta significativamente la concentración y el alcance de las partículas. Cuando una persona con fiebre tose en un entorno frío, la nube de partículas se mantiene más cohesionada, lo que permite que se desplace más lejos. Esta investigación se basa en un trabajo previo del grupo ECoMMFiT de la URV, que ya había explorado cómo la morfología del sistema respiratorio influye en la dispersión de aerosoles.
Para llevar a cabo el estudio, los investigadores modificaron un simulador para calentar el aire exhalado a 37 °C, simulando así una persona con febrícula. Realizaron experimentos en una cámara climática, analizando el comportamiento de los aerosoles a diferentes temperaturas (27 °C, 17 °C y 7 °C) y configuraciones de exhalación. En total, se llevaron a cabo **180 experimentos** en dieciocho configuraciones distintas, garantizando la fiabilidad de los resultados obtenidos.

Linares aprueba costos de operación para nuevo parque en María Peregrina
Nicolás Catalán, coautor del estudio, comentó que el aumento de la diferencia de temperatura entre el aire exhalado y el ambiente resulta en que la nube de partículas recorre distancias mayores. Estos hallazgos son esenciales para diseñar **protocolos de seguridad** y sistemas de ventilación más eficientes, especialmente en espacios donde el riesgo de transmisión de enfermedades respiratorias es elevado.
Además, el estudio confirma que la geometría del sistema respiratorio sigue siendo un factor determinante en la dispersión de aerosoles. Cuando el flujo de aire pasa parcialmente por la nariz, se observa una mayor dispersión vertical en comparación con la exhalación exclusiva por la boca, que tiende a avanzar más horizontalmente. Esta interacción entre temperatura, intensidad de la exhalación y la participación de la nariz crea patrones de dispersión que varían significativamente según las condiciones ambientales.
Por último, aunque los investigadores han logrado avances significativos, subrayan que el comportamiento de los aerosoles es extremadamente complejo y que es necesario seguir investigando otras variables como la humedad y la ventilación. Este estudio proporciona datos experimentales valiosos que pueden enriquecer los modelos computacionales utilizados para simular la dinámica de los aerosoles y la transmisión de enfermedades respiratorias.

