La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) ha expresado su firme rechazo a la reciente aprobación por parte del gobierno de José Kast y los parlamentarios de la derecha, que reduce el sueldo mínimo para las personas mayores de 65 años de $539.000 a $415.000. La CUT califica esta medida como un «golpe directo a la dignidad humana» y advierte que agrava la precariedad de quienes ya enfrentan condiciones laborales difíciles.
En un comunicado, la CUT hizo hincapié en que esta reducción salariales es un favor a los grandes empresarios a expensas del bienestar de los adultos mayores. Además, la organización cuestionó la decisión del gobierno de implementar un ajuste de salario mínimo que consideran «totalmente insuficiente» para cubrir las necesidades de las familias trabajadoras.

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El vicepresidente de Comunicaciones de la CUT, David Acuña, manifestó que el reajuste propuesto no satisface las necesidades reales de miles de trabajadores y sus familias, especialmente en un contexto donde el costo de vida ha aumentado significativamente. Según Acuña, «ser una persona mayor va a ser un castigo» bajo esta normativa, que no solo reduce los ingresos, sino que también aumenta la vulnerabilidad de los adultos mayores en el ámbito laboral.
La CUT también subrayó que muchos adultos mayores se ven obligados a trabajar debido a la falta de pensiones dignas. Esta nueva normativa, lejos de aliviar su situación, profundiza la crisis económica que enfrentan. «Personas mayores que ya enfrentan condiciones laborales precarias ahora ven mermados sus ingresos», aseguraron desde la CUT, resaltando la necesidad de un cambio urgente en las políticas laborales del país.

