Un hito científico de relevancia internacional sitúa a la biomedicina chilena en la vanguardia de la lucha contra el cáncer. Un estudio publicado en la prestigiosa revista científica Nature demostró el enorme potencial de una vacuna terapéutica diseñada íntegramente en Chile para combatir el melanoma avanzado, el tipo de cáncer de piel más agresivo y letal conocido hasta la fecha.
La investigación detalla las conclusiones del primer ensayo clínico (Fase 1) de esta fórmula en seres humanos. Los resultados confirmaron que el tratamiento es seguro y altamente tolerable, además de arrojar los primeros indicios de eficacia clínica en pacientes que ya no respondían a las inmunoterapias convencionales de los estándares internacionales.

Aumento de Enfermedades Intestinales en Jóvenes: Urge Consulta Médica
El aspecto más revolucionario de esta vacuna radica en su composición endémica. Uno de sus componentes bioactivos esenciales proviene del Concholepas concholepas, el popular y apetecido marisco nacional conocido como “loco”. La doctora en biología celular María Inés Becker descubrió y aisló las propiedades de la hemocianina (CCH), una proteína presente en el loco que posee cualidades inflamatorias y antitumorales.
El ensayo clínico se aplicó en un grupo de pacientes del Hospital El Salvador (Santiago) diagnosticados con melanoma en etapa avanzada. Los efectos secundarios resultaron ser mínimos y perfectamente tolerables, pero lo más prometedor fue que más del 40% del grupo de estudio mostró una estabilización de su cuadro oncológico, registrándose incluso casos de regresión parcial en focos de metástasis.
Los científicos se preparan para iniciar los estudios de Fase 2, que buscarán medir la eficacia real de la vacuna en un grupo de control más amplio. Sin embargo, el proyecto enfrenta el desafío del financiamiento, ya que se requiere captar inversionistas privados para avanzar a las fases finales y convertir esta patente chilena en un tratamiento comercial de acceso global.

