Un nuevo estudio sugiere que medidas sencillas de la función muscular podrían estar asociadas con el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Investigaciones recientes han demostrado que la pérdida de masa muscular, un agarre más débil y un ritmo de marcha más lento se relacionan con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular en adultos. Este estudio fue publicado en Stroke, la revista científica de la Asociación Estadounidense de Accidentes Cerebrovasculares.
Los individuos con baja fuerza muscular presentan un 30% más de riesgo de sufrir cualquier tipo de accidente cerebrovascular. Además, el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular isquémico aumenta en un 31%, mientras que el riesgo de un accidente cerebrovascular hemorrágico se incrementa en un 41%. Asimismo, un agarre más débil se asocia con un 7% más de probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular, y caminar a paso lento se relaciona con un 64% mayor riesgo en comparación con quienes caminan a paso ligero.

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El Dr. Lu-sha Tong, neurólogo del Segundo Hospital Afiliado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zhejiang, señaló que, en la práctica clínica, los pacientes con niveles más bajos de función física tienden a tener peores resultados de salud. Sin embargo, actualmente, estos indicadores de función física no se incorporan de manera rutinaria a la evaluación del riesgo de accidente cerebrovascular.
Los investigadores revisaron datos de salud de más de 480,000 adultos del Biobanco del Reino Unido que no habían sufrido un ictus previamente. Los hallazgos sugieren que las pruebas de detección rápidas y estandarizadas de la función física podrían ayudar a identificar a los adultos con mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, respaldando así estrategias de prevención más tempranas.
Con la edad, las personas suelen perder fuerza y masa muscular, lo que se asocia con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular. Esta pérdida se manifiesta en una peor salud física, inflamación crónica y cambios en el metabolismo. La debilidad muscular puede ser una señal de alerta temprana de un mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Los hallazgos sobre el ritmo al caminar mostraron una asociación más fuerte con el riesgo de accidente cerebrovascular que la fuerza de agarre, sugiriendo que el ritmo al caminar puede ser un buen indicador de la salud general.

