Patricio Jottar cerrará el próximo 30 de junio uno de los ciclos ejecutivos más largos del empresariado chileno, al dejar su cargo como gerente general de CCU tras 28 años. Jottar se trasladará al directorio de la compañía, controlada por el grupo Luksic y Heineken.
La decisión de su salida ha sido anticipada, dado que Jottar superó en 2022 los 60 años, edad que tradicionalmente marca el retiro de los principales ejecutivos de la firma. Sin embargo, su permanencia se extendió debido a su relevancia dentro del grupo. Su reemplazo será Eduardo Ffrench-Davis, actual gerente general de Eccusa, quien ha estado casi 20 años en la empresa.

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En una carta a los trabajadores, Jottar expresó que deja el cargo con la “sensación de la labor cumplida” y la convicción de que “se requiere de nuevos liderazgos”. A pesar de su salida de la primera línea ejecutiva, seguirá participando en los directorios de filiales del grupo y se unirá a IRSA, la sociedad controladora de CCU.
Este cambio también implica una reestructuración en el directorio, donde Rodrigo Hinzpeter dejará su puesto para facilitar la incorporación de Jottar, mientras que Carlos Molina, representante de Heineken, será reemplazado por Alexandre Othenio Carreteiro, actual presidente para las Américas de la cervecera holandesa.
La salida de Jottar marca un recambio generacional en una de las empresas más relevantes del grupo Luksic, lo que refleja el proceso de transformación que está viviendo el conglomerado en sus principales compañías.

