La salud sexual es un aspecto fundamental del bienestar integral, y los chequeos ginecológicos juegan un papel crucial en la detección temprana de infecciones de transmisión sexual (ITS) y otras patologías. Aunque muchas veces no presenten síntomas visibles, estas condiciones pueden avanzar sin ser detectadas. Especialistas de DKT Chile hacen un llamado a no postergar estos controles y a incorporarlos como parte esencial del autocuidado.
Mantener hábitos de autocuidado y utilizar métodos de protección son importantes, pero no siempre suficientes. Victoria Cancino, matrona de DKT Chile, advierte que existe una baja percepción de riesgo en torno a los chequeos médicos regulares, especialmente entre jóvenes. “La salud sexual no solo depende del autocuidado diario; muchos problemas no generan señales visibles al principio”, explica Cancino, resaltando la importancia de los controles anuales.

Chequeos Clave para Confirmar tu Salud Sexual: 5 Exámenes Esenciales
Entre los principales chequeos ginecológicos se encuentran el PAP o Papanicolau, el test de Virus Papiloma Humano (VPH), las ecografías mamarias y las mamografías. Estos exámenes permiten construir una historia clínica y definir qué pruebas son necesarias según la edad y antecedentes de cada paciente. “Cada paciente es distinta”, comenta Cancino, subrayando la importancia del seguimiento recurrente para anticiparse a posibles riesgos.
Además, desde DKT Chile enfatizan que la actividad sexual y sus riesgos pueden mantenerse a lo largo de la vida, independientemente de la edad o de tener una pareja estable. “Las personas inician nuevas relaciones a los 50 o 60 años y siguen necesitando chequeos”, señala la especialista. Por último, hacen un llamado a normalizar los controles ginecológicos como parte integral del bienestar, promoviendo una perspectiva preventiva y libre de estigmas.

