Dejar de fumar no es tan simple como “tener fuerza de voluntad”. Las personas que sufren de adicción a la nicotina pasan por cambios de salud, físicos y psicológicos, que pueden llevar a recaídas múltiples antes de lograr abandonarlo definitivamente. El Dr. Cristián Ibarra, médico broncopulmonar de la Clínica Universidad de los Andes, señala que intentar dejar de fumar solo con fuerza de voluntad tiene una tasa de éxito inferior al 5% en un año, ya que el tabaquismo es considerado una adicción médica.
Para lograr dejar el cigarro, es crucial tener un plan claro. Uno de los errores comunes es improvisar el proceso, aislarse y no buscar ayuda. Además, es un mito pensar que “solo un cigarro o una pitada no hará daño” o ver una recaída como un fracaso definitivo, cuando en realidad puede ser un aprendizaje en un proceso crónico. Poner fin a la adicción es un proceso gradual que es más eficaz con el acompañamiento médico.

Medidas para enfrentar el peak respiratorio en Chile 2026
El tratamiento más efectivo para dejar de fumar, según el Dr. Ibarra, es el enfoque combinado, que incluye un tratamiento farmacológico y apoyo psicológico-conductual. Esta combinación puede triplicar o cuadruplicar las probabilidades de éxito, alcanzando tasas de cesación de entre el 25% y el 35% al año. La dependencia a la nicotina es una necesidad biológica que se desarrolla al alterar los receptores cerebrales. Por ello, se recomienda el uso de terapias de reemplazo de nicotina (TRN) o fármacos orales que controlan los síntomas de abstinencia.
Con respecto a la popularidad de los vapeadores, el Dr. Ibarra desaconseja su uso como método seguro para dejar de fumar. Las sociedades científicas actuales no los recomiendan debido a su efectividad dudosa y a los riesgos para la salud que conllevan. El vapor de estos dispositivos contiene sustancias dañinas que pueden causar inflamación en el tejido pulmonar y una dependencia potencialmente más intensa que el cigarrillo tradicional.
Para aquellos que desean dejar de fumar de forma efectiva, el Dr. Ibarra sugiere fijar un “Día D” para abandonar el hábito, eliminar todos los cigarros y encendedores de su entorno, cambiar las rutinas asociadas al fumar y utilizar la regla de los 5 minutos para manejar los deseos intensos de fumar. Consultar a un profesional médico puede hacer que el proceso de dejar de fumar sea más llevadero y exitoso.

