El fiscal nacional Ángel Valencia ha decidido implementar un cambio significativo en el Ministerio Público, trasladando el equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) bajo el mando de la nueva Fiscalía Supraterritorial. Esta reestructuración se hará efectiva el próximo 1 de julio, según lo comunicado por el fiscal regional Héctor Barros a los funcionarios de la unidad, quienes comenzarán un traspaso progresivo en las semanas siguientes.
Esta medida se enmarca en un esfuerzo mayor por parte de Valencia para integrar y fortalecer las capacidades del Ministerio Público. La creación de la Fiscalía Supraterritorial y la Ley de Fortalecimiento de la institución son iniciativas clave que buscan mejorar la operatividad y el enfoque investigativo en delitos complejos y organizados. La decisión de que ECOH dependa de la Fiscalía Supraterritorial, liderada por Miguel Ángel Orellana, se considera un paso natural, dado el propósito de abordar delitos que cruzan fronteras regionales.

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El ajuste ha sido percibido como un movimiento administrativo lógico, ya que ECOH y la Fiscalía Supraterritorial ya compartían instalaciones, lo que facilitará la coordinación. Funcionarios de ECOH han expresado que este cambio no afectará la operatividad de sus equipos, sino que más bien agilizará los procesos de colaboración.
Sin embargo, el cambio también refleja las diferencias existentes entre Valencia y Barros, ya que se considera que el fiscal nacional ha optado por no otorgar más responsabilidades al fiscal regional, cuya gestión finaliza en 2027. Esta decisión ha suscitado diversas interpretaciones sobre la dirección futura del Ministerio Público y la relación entre sus líderes.

