Económicos y altamente efectivos: los drones de bajo costo están poniendo bajo presión los sistemas de defensa de alta tecnología de Israel, aumentando el costo de la defensa. Recientemente, un video mostró un dron con explosivos impactando contra una batería del sistema de defensa antiaérea israelí, conocido como la Cúpula de Hierro. Este sistema, valorado en miles de millones de dólares, fue atacado por un dispositivo que cuesta apenas unos cientos de euros. Aunque las imágenes aún no han sido verificadas, expertos creen que son auténticas, lo que resalta la vulnerabilidad del Ejército israelí.
Desde marzo de 2026, la milicia proiraní Hezbolá ha intensificado el uso de drones de tipo FPV (First Person View), que ofrecen a los operadores una imagen en tiempo real de sus objetivos. Estos ataques han resultado en varias bajas entre los soldados israelíes, lo que ha generado una creciente preocupación entre los expertos en defensa. Un aspecto alarmante es que muchos de estos drones son controlados mediante cables de fibra óptica, lo que dificulta su localización y la interferencia de sus comunicaciones.
El Gobierno de Israel, bajo la dirección de Benjamín Netanyahu, ha sido criticado por no adaptarse rápidamente a estos nuevos desafíos. El embajador de Ucrania en Israel, Yevhen Korniichuk, ha señalado que el país está perdiendo oportunidades al no aprender de las experiencias de Ucrania en el uso de drones. Netanyahu ha reconocido la situación, ordenando la creación de un proyecto especial para abordar esta amenaza, aunque pidió paciencia, argumentando que las soluciones llevarán tiempo.
En este contexto, los expertos subrayan la necesidad de soluciones económicas y rápidas. Neri Zin, un experto en drones, enfatiza que no se pueden esperar años para desarrollar respuestas efectivas. Su empresa emergente está trabajando en sistemas de defensa que combinan cámaras visuales y térmicas con inteligencia artificial para detectar y contrarrestar los ataques de drones. Según Zin, la guerra con drones es principalmente un conflicto económico, donde las soluciones deben ser rentables para evitar absurdos en la estrategia militar.


