Cada 17 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Hipertensión, una fecha instaurada en 2005 por la Liga Mundial de Hipertensión con el fin de crear conciencia sobre esta enfermedad silenciosa que afecta a millones de personas en el mundo. Especialistas llaman a estar atentos a las señales de alerta, controlar periódicamente la presión arterial y adoptar hábitos saludables para prevenir complicaciones graves.
La hipertensión arterial tiene una prevalencia nacional del 27,85% en adultos y 70,6% en adultos mayores. Esta condición se caracteriza por una presión sanguínea elevada de manera persistente, lo que obliga al corazón y a los vasos sanguíneos a trabajar con mayor esfuerzo. Si no se detecta y trata a tiempo, puede provocar infartos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca, daño renal y problemas visuales.

Más del 60% de hipertensos en Antofagasta no están diagnosticados
Uno de los principales problemas de la hipertensión es que muchas veces no presenta síntomas evidentes, motivo por el cual es conocida como la “enfermedad silenciosa”. Sin embargo, algunos síntomas de alerta pueden surgir, tales como dolores de cabeza, mareos, zumbidos en los oídos, palpitaciones y visión borrosa. La única forma confiable de detectar la hipertensión es mediante la toma regular de la presión arterial.
Para realizar una medición adecuada, es crucial seguir ciertas recomendaciones: permanecer en reposo al menos cinco minutos antes de la medición, no fumar ni consumir café, y utilizar un manguito adecuado al tamaño del brazo. Según Martina Hartwig, referente técnico de la Dirección de Salud de la Municipalidad de Santiago, se considera hipertensión cuando los valores son iguales o superiores a 140/90 mmHg en controles repetidos.
Existen diversos factores que aumentan el riesgo de desarrollar hipertensión, incluyendo el sedentarismo, una alimentación alta en sodio, el tabaquismo y el estrés. Por ello, los expertos insisten en la importancia de mantener hábitos saludables y realizar controles de salud periódicos. Un chequeo a tiempo puede prevenir complicaciones graves y salvar vidas.

